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La metacognición y sus procesos by cardume
enero 21, 2008, 10:00 am
Filed under: Educación

(Autor: prof. Benedicto González Vargas, Chile). Como ya he señalado en reiteradas ocasiones, la Metacognición es un proceso deseable y necesario de desarrollar en nuestros estudiantes. Si descomponemos la palabra, tenemos que meta, el prefijo, proviene del griego y significa más allá”. Cognición, por otra parte, corresponde, en líneas generales, a las transformaciones que los individuos hacen respecto de los estímulos de su medio ambiente. Para algunos autores la cognición está conformada por ocho procesos cognitivos, a saber: observación, definición, memorización, seguimiento de instrucciones, clasificación, comparación, inferencia y análisis-síntesis.

En definitiva, todo esto puede agruparse en estrategias de dos tipos distintos: procesamiento y ejecución.

Ahora bien, la metacognición es el proceso de tomar consciencia de lo que se está haciendo (aprendiendo) y con ello se facilita enormemente la tarea a ejecutar.

La Metacognición, por cierto, también implica dos subprocesos que han sido identificados como:

a) Metaatención: que no es otra cosa que la conciencia centrada en saber cómo se captan los estímulos y de las táticas usuales del individuo para atender al medio. En la contraparte, también implica tener conciencia de las limitaciones que se tiene en este aspecto.

b) Metamemoria: Se refiere al reconocimiento que la persona hace respecto de lo conocido y lo desconocido. Es central el reconocimiento de este último aspecto, porque si una persona es capaz de identificar sus limitaciones y, con ello, lo que no sabe, podrá estar en mejor pie para saber dónde o a través de qué medios obtener dicho conocimiento y resolver su problema.

Por otra parte, es importante señalar lo que plantean algunos teóricos como Gallegos de Lozada que ven en la mediación consciente de otra persona un estímulo potentísimo a los procesos metacognitivos. Indudablemente, en Educación, esa otra persona debiera ser el docente que, a través de este acto mediador, ayude al educando a reconocer sus limitaciones y fortalezas para dotarlo de esa información que no posee y que necesita. En términos de Brunner, es un “préstamo de conciencia interiorizado”.

Lo importante, en todo caso, es siempre emprender no solo el procedimiento de reconocer qué y cuánto se sabe, por una parte, y cómo se ha alcanzado ese conocimiento, por otra, sino que también agregar un componente evaluativo que permita recocer cuán importante o valioso es aquello (conocimiento, habilidad, etc.).

Flavell, tal vez el teórico más importante en este campo, ha dicho que el conocimiento metacognitivo implica tres áreas: la persona, la estrategia y la tarea propiamente tal.

En definitiva, la Metacognición viene a ser un conocimiento superior porque es un conocimiento cuyo objeto de estudio es el propio conocimiento analizado y asumido desde una perspectiva personal.

Bibliografía:

SANDIA RONDEL, Luisa Beyanira. Metacognición en niños: una posibilidad a partir de la Teoría Vygotskiana, Revista Acción Pedagógica, Nº 2, 2004, pp. 128-135.






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