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Las reservas internacionales de un país by cardume
agosto 9, 2008, 9:11 am
Filed under: General

Bolivia llegó a tener en los últimos meses $us 7 mil millones por concepto de reservas internacionales. De ese monto, hasta julio, $us 6.066 millones ya están en manos de 20 bancos, dos fondos multilaterales y la Reserva Federal de Estados Unidos y el resto permanece en las bóvedas del Banco Central de Bolivia (BCB). Es “la plata del país”, como reza la jerga popular y repite uno de los ejecutivos del BCB. Se trata del grueso de las reservas internacionales, que en tres años alcanzaron un récord histórico. Pasaron de 1.700 a 7 mil millones de la moneda estadounidense.

¿Las reservas internacionales se hallan seguras? ¿No están bajo alguna amenaza? “No, en absoluto”, aseguran los responsables del Banco Central de Bolivia. “Aunque nunca se puede asegurar el cero riesgo, pero se trabaja para que sea el mínimo”. ¿No corren el riesgo de ser embargadas por las nacionalizaciones y otras medidas del Gobierno? “Desde ningún punto de vista”, asegura el ministro de la Defensa Legal de las Recuperaciones Estatales, Héctor Arce. “Tomamos las previsiones del caso”, explican algo menos seguros los ejecutivos del BCB.

Como garantía adicional ambos recordaron la seguridad soberana de la que tradicionalmente han gozado los Estados. Algo, sin embargo, no normado de manera específica en los acuerdos internacionales.

¿Las reservas internacionales pueden ser invertidas, por ejemplo, en el desarrollo productivo o las inversiones en hidrocarburos? “No, no tienen ese fin”, expresan firmemente los ejecutivos del BCB, y añaden: “Éste es un manejo conservador”.

Los 20 bancos que cuidan las divisas bolivianas forman parte de la élite financiera mundial. De acuerdo con el Reglamento de Reservas Internacionales del Banco Central y a la Política Anual de Reservas, deben tener la más alta acreditación. Esto significa que precisan pertenecer a determinados países y demostrar un desempeño óptimo. “Se adopta los más altos estándares de seguridad para la elección de las entidades en las cuales se invierten las reservas internacionales”, remarca oficialmente el BCB en respuesta a un cuestionario que le hicimos llegar.

Sólo países con calificación triple “A”. Son aquéllos que, por ejemplo, hace aproximadamente 80 años no han incumplido transacciones o “defaults”. “Sólo bancos hasta “-A””, es decir, los más próximos, en cuanto a seguridad, al considerado banco de bancos del planeta: la Reserva Federal estadounidense (FED). En el BCB explican, además, que para mayor garantía se han relacionado con entidades financieras con calificaciones superiores a ese límite.

La nómina oficial hasta julio lista un histórico eje bancario en cuanto a nacionalidades: cuatro bancos estadounidenses, uno suizo, tres británicos, tres franceses, cuatro alemanes, un japonés, un australiano y dos irlandeses. Destacan nombres clásicos como el neoyorquino Barclays Bank, el zuriqués United Bank of Switzerland y el parisino Societe Generale. Hasta principios del pasado mes, el primero guardaba $us 220 millones pertenecientes a los bolivianos. Eso en divisas, porque además se le ha confiado el equivalente a $us 89,2 millones en reservas bolivianas de oro. Por su parte, el United Bank of Switzerland tenía a su cargo $us 425 millones y el Societe Generale $us 100 millones.

Sin embargo, entre la banca, a quien los ejecutivos del BCB confiaron el mayor caudal, se halla el irlandés Anglo Irish Bank Corporation. Esta entidad guardaba hasta el 1 de julio $us 430 millones del Estado boliviano.

En total, 20 bancos, el Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR) y la Corporación Andina de Fomento (CAF) recibieron casi 5.100 millones de reservas internacionales. En dólares guardan aproximadamente 4.344 millones, mientras que en oro suman $us 842,6 millones (28,3 toneladas).

A la banca, más organismos internacionales multilaterales, se suma un tercer fideicomisario, el mayor de todos: la Reserva Federal de EEUU, el célebre FED. El banco estadounidense tiene actualmente $us 900 millones en bonos del Tesoro de ese país que Bolivia compró.

Las reservas internacionales depositadas en el exterior rindieron por intereses, de acuerdo con cifras oficiales, $us 192,9 millones en 2007. En el BCB estiman que en 2008 la recaudación será similar. Según las estadísticas del Banco Central, en los últimos ocho años los intereses de las reservas rindieron $us 372,7 millones.

Pese a tratarse de cientos de millones de dólares, el rendimiento se considera bajo. Las tasas de interés en su mejor momento llegaron al 6,6%, pero actualmente apenas superan el 2%, por la crisis estadounidense. Se gana poco debido al orden de prioridades de los reglamentos y políticas del BCB. Éstas apuntan primero a asegurar las reservas, luego a la liquidez, en tercer lugar viene la preservación y recién en cuarto está la rentabilidad.

Además, el juego de intereses genera llamativas paradojas. La CAF, por ejemplo, paga al país 2,4% de interés, mientras que le hace préstamos al 8%. En el BCB aseguran que mientras la corporación tiene una calificación “A”, Bolivia presenta una “-B”, similar a la de Zimbawe. También se ha asegurado que el mantener dinero en Bolivia implicaría aumentar la inflación y acrecentaría el riesgo.

Los banqueros locales se muestran seguros y resaltan insistentemente las complejas salvaguardas que se han establecido para cuidar las reservas. Bajo la camisa de fuerza del Reglamento de Reservas y la Política Anual de Reservas, tres departamentos técnicos interactúan entre transferencias de los fondos y cotizaciones electrónicas. Luego, las responsabilidades definitivas pasan a la Gerencia de Operaciones Internacionales, la Gerencia General y el Directorio del Banco. Ellos son los responsables del destino y cuidado “de la plata del país”.

El sistema funciona así desde hace casi 14 años. Claro que en ese tiempo el monto en juego era casi 11 veces menor al actual. Sin embargo, entre 2007 y 2008 los sacudones de la economía mundial y nacional han empezado a golpear las puertas de las bóvedas desde diferentes extremos y con creciente fuerza. Por ejemplo, un hecho sin precedentes, es cuando el dólar entró en un ciclo de progresivas devaluaciones.

Para la Superintendencia de Bancos, la baja acumulada de 34 centavos le costó al propio BCB Bs 1.310 millones en 2007 y 1.308 millones en lo que va de 2008. Se teme que hasta fin de año la pérdida llegue a Bs 5.000 millones. Y las reservas internacionales también se hallan mayoritariamente en dólares.

Frente a los retos bancarios, el BCB ya ha anunciado que diversificará parcialmente las divisas en las que se encuentran las reservas. Se prevé que en los próximos meses un porcentaje aún en discusión sea convertido en euros.

Pero, entonces, surge otro temor: la baja del dólar responde a una acentuada crisis económica que afecta a EEUU, y el grueso de las reservas se halla en el FED. Ante ello, en el BCB recuerdan que, pese a la crisis, el FED es el banco con mayor garantía del planeta. A todo ello se suma el hecho de que Bolivia experimenta una radical baja de inversiones frente a la elevada acumulación de reservas internacionales. La baja obedece a su vez a los pleitos que el actual Gobierno sostiene con diversas transnacionales. Dichas empresas se hallan precisamente ligadas a la banca internacional y asentadas en países del primer mundo. Es más, han iniciado demandas que bordean los mil millones de dólares.

En círculos oficiales se minimiza o descarta cualquier riesgo sobre un posible embargo de las reservas. “Hay un principio de seguridad soberana sobre los Estados”, señaló el ministro Héctor Arce a los medios de comunicación. Desde el BCB se aclara que se preverá el menor riesgo. Además, sus ejecutivos consideran que no se debería arriesgar un fondo de respaldo estatal utilizando las reservas en inversiones públicas. Una postura de la que difícilmente dista el ministro de Hacienda, Luis Arce, que poco antes de ingresar al Gobierno era parte del equipo del Banco Central.

Estas circunstancias han motivado un acentuado reclamo para que parte de las reservas sean destinadas a inversiones productivas. Reconocidos analistas como Andrés Soliz Rada, Alberto Bonadona y Ramiro Paredes Zárate sugieren un cambio coyuntural. El ex ministro de Hidrocarburos plantea destinar parte de las reservas “a proyectos productivos, como la siderurgia, refinerías, carreteras, fundiciones y gasoductos, financiados hasta ahora con préstamos usureros”. Bonadona opina que se debería usar parte de las reservas “para solucionar el problema de los alimentos (…), creando fondos de estabilización”. Paredes llama “a originar un consenso político para el manejo de las reservas internacionales, considerando que la disposición de estos recursos no depende únicamente del BCB”.

En medio del abierto debate sobre “la plata del país”, en cuanto a reservas sólo hay una cosa clara: se hallan virtualmente confinadas en la banca mundial, al eje de la globalización y en la caja fuerte del defenestrado neoliberalismo. El motor de las combatidas transnacionales cuida los fondos de los tiempos de “cambio” de la ya avanzada gestión masista

“La función de las reservas no es ganar plata”

Por política interna, el Banco Central de Bolivia responde a las consultas periodísticas de manera institucional. Por ello, un importante técnico de dicha entidad brindó aclaraciones sobre el tema reservas. Éstas son las respuestas.

¡OH!: ¿Qué criterios guían las inversiones de las reservas internacionales?

– El BCB tiene normas aprobadas por su directorio desde 1994. A pesar de que en esas épocas el nivel no era tan alto como el actual, el banco ya tenía normado cómo debía administrar las reservas. El principal criterio es seguridad. Las reservas tienen que estar invertidas en lugares absolutamente seguros, instituciones de la más alta calidad crediticia. Luego, un segundo punto es el criterio de liquidez, porque sirve para cumplir obligaciones. Si en algún momento la banca requiere de éstas, entonces deben ser recursos fácilmente vendibles. Otro punto (el tercero) es la preservación de capital. Finalmente está la rentabilidad, que está supeditada a los tres primeros: ganar algo sobre las reservas. La función de las reservas internacionales no es ganar plata, porque no es el objetivo… Es la plata de todos los bolivianos.

¡OH!: ¿Cómo se cumplen esos criterios?

– Para cumplir el primer criterio, lo primero en el reglamento son las calificaciones mínimas de riesgo crediticio, que deben tener los países y las entidades financieras donde se colocan las inversiones. Sólo (aceptamos) países con calificación triple “A”. Podemos (el reglamento nos acepta) hasta “-A”, pero no lo hacemos…

¡OH!: ¿Cómo dividen las inversiones entre banca y otras instituciones?

– A eso iba… Hay también una parte que se invierte en títulos soberanos, títulos que emiten los gobiernos. Son los de más alta calidad crediticia de cada Estado. Por ello, una parte de las reservas está también invertida en títulos soberanos del Gobierno de EEUU y sus agencias.

La otra categoría de inversión se halla en títulos de organismos internacionales que conforman varios países: el Banco Mundial, el Banco Internacional de Pagos, la Corporación Andina de fomento (CAF) y el Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR).

El otro sector es el sistema financiero internacional. Actualmente, en 20 entidades, pero puede variar. Evitamos concentraciones, no hay que poner todos los huevos en la misma canasta. Tenemos una política muy conservadora y sólo vamos hasta un año plazo. El rango va entre cuatro y siete meses como plazo de vencimiento y un porcentaje máximo del 10% en cada entidad. No ha habido ningún tipo de incumplimiento.

¡OH!: ¿Qué parámetros definen las tasas de interés?

– La tasa de interés que se obtiene es del mercado. Hay una tasa de referencia mundial: la que establece la Reserva Federal de EEUU, el FED. Con ésa, el FED presta a los bancos de EEUU. Esa tasa, la FEDFance, es seguida por todos los operadores de referencia. Hay ciclos en los que el FED sube por fines de política monetaria. Cuando la economía de EEUU entra en crisis la reducen. En este último tiempo bajó del 5,5 en 2007 a 2% actualmente.

¡OH!: ¿Cómo plantean los intereses los organismos multilaterales?

– En la CAF se tiene una inversión mínima, de 6.000 millones, entre 30 y algo así como 40 millones. La tasa más baja es la del FED, “libre de riesgo”. Los otros organismos pagan algo más a partir de ésa, una prima, porque no son tan seguros. Entonces, pagan 10 ó 20 puntos más.

¡OH!: ¿La CAF nos presta al 8% y paga algo más del 2%?

-Uno tiene que ver quién nos presta y a quién se presta. Ahí se tiene que ver la calificación de Bolivia. Bolivia tiene “-B”. Entonces, cualquiera que nos presta tiene que observar esa calificación. Hay que aclarar esto, porque a veces algunos analistas económicos dicen: “¿Cómo? Nosotros le ponemos plata a la CAF al 2,5% y ella nos presta al 8”. Tenemos que ver nuestra calificación. Si yo fuera a colocar las reservas internacionales de la nación a un país “-B”, como Bolivia -creo que Zimbawe y no sé qué países más están ahí-, le pediría mucho más.

¡OH!: ¿La crisis que afecta a EEUU no genera mayores riesgos a nuestros 900 millones?

– No, en absoluto. Aunque nunca se puede asegurar el cero riesgo, pero se trabaja para que sea el mínimo. En EEUU es mínimo… Los déficits fiscal y comercial, al compararlos con su PIB, no son de ahora ni tienen niveles que deban preocupar. Lo otro sería sacar del FED. ¿Dónde llevamos las reservas? ¿A sectores más riesgosos?

¡OH!: ¿Se ha informado de que el cambio a baja del dólar causó una pérdida de Bs 1.500 millones?

– Son variaciones cambiarias contables. En ningún caso es una pérdida real. Está en la contabilidad del BCB. Está establecido en la ley que en las variaciones cambiarias se imputan las reservas. Eso es lo que se está haciendo. Lo real es cuánto estamos ganando. En 2007, $us 192 millones. Los egresos se han incrementado porque estamos realizando operaciones abiertas, pero el neto es absolutamente positivo.

¡OH!: ¿No hay el riesgo de que las reservas internacionales sean confiscadas debido a las nacionalizaciones y pleitos similares que desató el Gobierno?

– Eso es algo que se debe analizar. El primer principio: no es el BCB el que está en esto, sino el Gobierno. Pero el BCB en su política previsora y conservadora tomará en su momento, si es que hay necesidad, todos los recaudos necesarios para proteger las reservas. Tenemos ya diseñados elementos para esto.

¡OH!:¿Por qué no se abren créditos para los sectores productivos y estratégicos?

– No, tienen otro fin. Las reservas internacionales sirven de respaldo a las políticas macroeconómicas del país. Tenemos 7.000 millones, los depositantes tienen 6.000 millones en la banca. El BCB tiene la función de prestamista de última instancia, de apoyo al sistema financiero y de respaldo a las operaciones.

¡OH!: ¿Cómo se manejan las reservas de oro? ¿Están garantizadas?

– Tienen las mismas garantías que las otras. Con el oro se es más estricto: sólo países triple “A” y entidades doble “AA”. Igual con los depósitos a plazos cortos, seis meses cómo máximo.

¡OH!: ¿Cuándo van a volver?

– Es un criterio que tenemos que cambiar en nuestra mentalidad. Las reservas internacionales, por definición, se hallan invertidas en el exterior. ¿Para qué traer el oro? Afuera está con la más alta seguridad y gana interés.

¡OH!: ¿Quiénes son los responsables de decidir sobre la inversión de las reservas?

– Hay un Comité de Reservas Internacionales, que se encarga de realizar la evaluación de las inversiones que se hacen en función al Reglamento de Reservas y a la Política Anual de Reservas, normas que delinean el manejo: qué se puede hacer, dónde se puede invertir y hasta qué plazo. Este comité, integrado por el presidente del BCB, el gerente general, el asesor de política económica y la gerencia de operaciones internacionales, va revisando quincenalmente todas las operaciones. Luego, una vez cada trimestre, se rinde un informe al directorio.

Autor: Rafael Sagárnaga, lostiempos.com






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